Un noble y respetado señor pidió un día a un Maestro espiritual que le indicara cómo pasar su tiempo.
Se le hacían muy largos los días atendiendo su despacho y rígidamente sentado recibiendo homenajes. Se aburría y a nada encontraba sentido.
Muy serio el Maestro, tomo una hoja de papel y, ceremoniosamente, escribió algunas palabras y le entrego el papel. El señor leyó en el:
" Este día no retorna. Cada día es una Gema"
A vueltas con el feminismo
Hace 7 años
2 comentarios:
37. Ese es el sentido de la vida.
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