miércoles, 29 de octubre de 2008

Triscadeicafobia

Hoy he escuchado en la radio algo que ha sorprendido, he aquí lo dicho en las ondas:

Richard Wagner y el número 13
La vida del compositor alemán Richard Wagner (1813-1883) estuvo marcada por la sombra del número 13.Además de nacer en 1813, su nombre y apellido tienen 13 letras (en alemán, la ch equivale a dos letras) y los números de su año de nacimiento suman 13.Sintió su primer impulso musical un 13 de octubre. Sufrió un destierro de 13 años. Compuso 13 óperas, terminando una de las más famosas, Tannhiiuser, un 13 de abril. Esta misma obra, que fue estrenada en París el 13 de marzo de 1845, estuvo cincuenta años sin ser repuesta hasta el 13 de mayo de 1895. Su primera actuación al frente de una orquesta se produjo en Riga, en un teatro inaugurado un 13 de septiembre. Se fue a vivir a Bayeuth a una casa que fue abierta un 13 de agosto y que abandonó un 13 de septiembre.Su suegro, Franz Listz, le visitó por última vez el 13 de enero de 1883.Como no podía ser menos, Wagner falleció el 13 de febrero de aquel mismo año, en el que, por cierto, se conmemoraba el decimotercer aniversario de la unificación nacional alemana.
No hay constancia de que Richard Wagner sufriera triscadeicafobia (es decir, fobia al número 13), pero evidentemente hubiera tenido razones para ello.

martes, 14 de octubre de 2008

Persiguiendo dos conejos

Un estudiante de artes marciales se aproximó al maestro con una pregunta.

- Quisiera mejorar mi conocimiento de las artes marciales. Para conseguirlo, además de aprender contigo quisiera aprender con otro maestro, para dominar otros estilos distintos a los que tú defiendes. ¿que piensas de mi idea maestro?

Mirandolo tranquilamente, el maestro se limitó a responderle:

- El cazador que persigue dos conejos no atrapa ninguno.

miércoles, 1 de octubre de 2008

El sentido de la vida

Un noble y respetado señor pidió un día a un Maestro espiritual que le indicara cómo pasar su tiempo.
Se le hacían muy largos los días atendiendo su despacho y rígidamente sentado recibiendo homenajes. Se aburría y a nada encontraba sentido.
Muy serio el Maestro, tomo una hoja de papel y, ceremoniosamente, escribió algunas palabras y le entrego el papel. El señor leyó en el:
" Este día no retorna. Cada día es una Gema"

lunes, 29 de septiembre de 2008

IGNORANCIA

Dos amigos no demasiado inteligentes se despertaron a medianoche y uno le dijo al otro:
-Sal fuera y dime si ya ha amanecido. Observa si ha salido el sol.
El hombre salió al exterior y comprobó que todo estaba muy oscuro. Volvió y explicó a su compañero:
-Está todo tan oscuro que no me es posible ver si el sol ha salido.
A lo que el otro repuso:
- No seas necio. ¿Acaso no puedes encender una linterna para ver si el sol ha salido?

viernes, 26 de septiembre de 2008

El oro y el dedo

En un lugar lejano un ermitaño vivía en una montaña. un día, un viejo amigo le hizo una visita. Este completamente feliz de acogerle, le ofreció una cena y una cálida manta para pasar la noche.
A la mañana siguiente, antes de la partida de su amigo, quiso ofrecerle un regalo. Cogió una piedra y con su dedo la convirtió en un lingote de oro puro.
Su amigo no quedo satisfecho. El ermitaño apunto entonces su dedo sobre una enorme roca que también se convirtió en oro. Su amigo no sonrió.
-¿Que quieres entonces?- pregunto el ermitaño.
El amigo respondió:
- Quiero ese dedo, ¡Córtatelo!

Ni más ni menos

Existió una vez un hombre extremadamente rico que, a pesar de tener muchísimo dinero, tenía una naturaleza auténticamente mezquina. No soportaba el hecho de gastar ni siquiera un centavo de su dinero. Cada vez que eso sucedía, la pena más profunda embargaba su corazón.
Un hermosos día un monje fue a visitarlo.
El monje le dijo:
-Suponga que mi puño estuviera cerrado así para siempre, desde el nacimiento hasta la muerte: ¿como llamaría a esto?
-una anormalidad- respondió el hombre rápidamente.
-Suponga ahora que esta mano estuviera abierta así para siempre, desde el nacimiento hasta la muerte: ¿ como llamaría a esto?




Encantado con la aparente simplicidad de las preguntas, el hombre contesto:
- Eso también seria una anormalidad.
- Exacto-concluyó el monje-, solo es preciso que usted comprenda realmente la conversación que acabamos de mantener para que se convierta en una persona rica y feliz.